Uso de las energías renovables en la construcción – Pret a Porter Casas

Uso de las energías renovables en la construcción

En la actualidad, los problemas con la energía y el cambio climático derivados de la urbanización, el crecimiento de la población y el progreso de la tecnología van incitando al uso de sistemas de las energías renovables en la construcción. Esto se debe a que la construcción es el tercer sector que más energía consume en la Unión Europea (detrás del transporte y la industria) y a que las viviendas precisan una gran cantidad de recursos y energía, un hecho que, con los sistemas de construcción industrializados como el nuestro, se intenta paliar.

Por todo esto, desde hace años se han ido implementando sistemas de energía renovable en las viviendas españolas. Es más, las nuevas normativas obligan a que aspectos como el agua caliente sanitaria de las viviendas de obra nueva provenga de sistemas de energía renovable. Si bien lo más común es la energía solar, existen otros sistemas cada vez más comunes en el parque español de viviendas.

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La arquitectura sostenible y las energías renovables

La arquitectura sostenible tiene como objetivo crear entornos saludables y habitables que preserven el medio ambiente para las generaciones futuras.

Hasta ahora, el mundo de la construcción requiere el consumo de la mitad de los recursos energéticos de nuestro planeta; de estos recursos, el 42% es agua. Además, son responsables de un 40% de la contaminación del agua, de un 24% de la contaminación del aire y de la mitad de las emisiones de clorofluorocarbonos (CFC).

Asimismo, estudiamos y desarrollamos sistemas constructivos que disminuyan al máximo el uso del agua durante la construcción de la vivienda, como es el caso de nuestro sistema constructivo propio y único en el mercado. En él, las placas alveolares y los paneles verticales se unen mediante una ménsula rígida integrada al panel vertical para permitir una descarga correcta, conformando unas estructuras isostáticas y todas realizadas en seco sin presencia de agua.

Desde Prêt-à-porter casas consideramos vital que los constructores y/o futuros propietarios incluyamos sistemas de energía renovable en los edificios o viviendas que diseñamos y construimos puesto que supondrán beneficios a largo plazo tanto a nivel económico como medioambiental.

En la actualidad, existen cuatro fuentes de energías renovables desarrolladas para su uso a nivel doméstico: la energía solar, la energía eólica, la biomasa y la geotermia.

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Las energías renovables más comunes a nivel doméstico

Energía solar

De entre las fuentes renovables arriba mencionadas, la energía solar es, sin duda, la más común (así como la más desarrollada).

En primer lugar, vamos a destacar la calefacción solar en sus dos tipos:

●  En la calefacción solar pasiva, la palabra “pasivo” significa que no existe un dispositivo específico que pueda aprovechar la energía del sol. Para disfrutarlo en un edificio/vivienda, se deben colocar grandes ventanas orientadas al sur (sin árboles de sombra) o invernaderos donde sea posible para que la fachada y sus componentes puedan absorber el calor durante el día y redistribuirlo en la casa por la noche, cuando la temperatura es más baja. Los sistemas de calefacción solar pasiva se basan en el diseño y materiales de construcción de edificios que actúan como colectores de la radiación solar. La optimización de la calefacción solar pasiva se lleva a cabo durante la planificación de la construcción de las viviendas y edificios.

● En el caso del calentamiento solar activo, la energía solar se convierte en calor absorbiendo la radiación solar a través de colectores. En el colector hay agua calentada por energía solar. Luego, esta agua se transfiere a diferentes partes del edificio mediante bombeo o ventilación, contribuyendo así al calentamiento general del edificio.

Es importante diseñar las viviendas pensando en el uso de un sistema solar pasivo ya que no requiere de equipos especiales para funcionar y por lo tanto no tiene coste adicional. Sin embargo, los sistemas activos son más versátiles y fáciles de instalar en edificios existentes y, en ocasiones, necesarios según el clima y la región en la que se encuentre la vivienda.

Sin embargo, si hay que destacar un uso de la energía solar a nivel doméstico, sin duda serán las instalaciones de energía solar fotovoltaica. Gracias a paneles solares podemos transformar la radiación solar en electricidad, llegando incluso a alcanzar el autoconsumo. Por suerte, los paneles solares han visto reducido su coste en un 80%, lo que los convierte en la mejor inversión en este aspecto.

Energía eólica

En edificios o viviendas también se puede utilizar la energía eólica, además de ser renovable e inagotable. Los molinos de viento, los rotores de palas, los generadores y los mástiles constituyen generalmente una instalación eólica.

Para optimizar al máximo el efecto del viento, la ubicación debe ser óptima, teniendo en cuenta que nada impida el paso del viento. Los edificios construidos cerca del mar, y en zonas aisladas o altas, tendrán mejor rendimiento utilizando este tipo de energía.

Sin embargo, este tipo de sistemas (denominados minieólica por su “baja potencia”) aún no está muy presente a nivel doméstico. Sin embargo, sí está más presente un sistema de energías renovable relacionada con el aire, la aerotermia. Gracias a estos sistemas, que no son totalmente renovables, se puede aprovechar el calor del aire para el ACS y la climatización de una vivienda. No son totalmente renovables puesto que necesitan electricidad para la bomba de calor, aunque sólo un 30% de la que consumen los sistemas tradicionales.

La entrada en vigor de la Directiva de Eficiencia Energética en Edificios (EPBD) de la Unión Europea establece que todas las viviendas que construyan deben ser de consumo energético prácticamente nulo, lo que significa que la energía consumida por las viviendas debe provenir de fuentes de energías renovables ubicadas en o alrededor de la misma.

Biomasa

Otra fuente de energía que se puede utilizar en los edificios es la energía procedente de la biomasa. Para la producción de biomasa se pueden utilizar diversas materias primas, especialmente residuos de actividades agrícolas o forestales, que se aprovecharán para generar energía térmica y producir calefacción y agua caliente sanitaria en los edificios.

Para generar calor a partir de biomasa se necesita, entre otras cosas, un acumulador y una caldera de pellets (pellet o pellet es un combustible peletizado hecho de madera). Sin embargo, colocar estas instalaciones en tu hogar puede ser difícil porque necesitas un lugar diseñado específicamente para ello.

Geotermia

Este tipo de sistema no utiliza ningún combustible fósil y es respetuoso con el medio ambiente ya que no desprende ninguna agente contaminante. Este tipo de sistema consiste en el aprovechamiento del calor acumulada en el núcleo terrestre para producir ACS y climatización. El alto coste proviene de la necesidad de realizar excavaciones (lo más recomendable es, mínimo, 15 metros) para poder aprovechar ese calor de manera eficiente.

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