Las claves para acertar en la construcción de casas, una conversación con Montse Pujol

El alma de PMP Prêt-à-porter casas, la compañía que está llevando la construcción industrializada un piso más arriba, nos cuenta cómo ha llegado hasta aquí y nos da todas las claves para construir una casa sin dolores de cabeza.

Montse Pujol no sabe si le gusta más destruir mitos o construir casas. Arquitecta Técnica de formación y gerente de su propia empresa, ha ocupado cargos importantes en las principales asociaciones del gremio de la construcción de Lleida y Cataluña y ha sido vocal en la Cambra de Comercio de Lleida. También ha sido ponente en la comisión de urbanismo de Terres de Ponent y miembro de la Junta Asesora de Urbanismo del Ayuntamiento de Lleida.

Mujer en un mundo de hombres y en un sector tradicional con ideas preconcebidas más sólidas que el hormigón con el que construye sus casas, Montse lo tenía todo para fracasar, pero ha triunfado.

Una mujer en un mundo de hombres

El primer mito lo encontró en la facultad de arquitectura: “al abrir la puerta del aula me quedé de piedra. Llamé a casa y grité: ¡no hay mujeres! Era 1987 y reconoce que no se había planteado nunca que aquella fuera una profesión de hombres.

Sus primeros años profesionales no fueron muy diferentes. “Me lo pasé muy bien viendo la cara que hacían los paletas cuando me veían llegar y les decía que no era ninguna secretaria… ¡Fue toda una novedad en Lleida!”. Pero, joven y sin experiencia, pasó malos momentos al tener que demostrar que lo podía hacer igual de bien. Que, “a pesar de ser mujer, podía subirme por las obras, ensuciarme…, pero aprender para mi fue un poco más duro que para mis compañeros ya que mis errores siempre se magnificaban más”.

“Subí a casa y grité: ¡no hay mujeres!”

No tardó en darse cuenta de que su visión de la vida no coincidía con la que tenía en su entorno porque “la mentalidad acerca del papel de la mujer no había cambiado mucho respecto a generaciones anteriores y yo no cuadro con el estereotipo. Me tocaría pasar mi vida laboral sin tareas de responsabilidad. Esto era así y no podía hacer nada para cambiarlo”.

Así que dejó la empresa familiar y se hizo autónoma haciendo encargos de aparejador, cédulas, legalizaciones, direcciones de obra… Compró dos terrenos pequeños y empezó la promoción de dos chalés adosados. Le gustó el reto y un año después creó PMP (Promociones Montse Pujol, S.L.U) para hacer promoción y venta de inmuebles en la zona donde empezó a ganar fama de construir un producto de calidad.

Casa Kyoto, un antes y después en su forma de entender la construcción de casas

Poco después, surgió la oportunidad de construir un proyecto de hábitat innovador, la casa Kyoto. Montse asumió su desarrollo. “Disfrutamos y trabajamos mucho buscando sistemas de construcción alternativos, buscamos ayudas a todas las administraciones para hacer investigación sobre viviendas sostenibles, pero nadie nos dio nada”. La desarrollaron sin ayudas y el esfuerzo se vio recompensado con varios premios y publicaciones en revistas de gran prestigio nacional e internacional.

En la inauguración, tuvieron un gesto que define muy bien su carácter: “invité a todos los que me habían denegado la ayuda y ¡vinieron casi todos!”. La casa Kyoto marcó un antes y un después.

“Descubro que nunca más podré volver a construir de forma tradicional, que tiene demasiados inconvenientes para todos. Decido crear mi propio sistema de construcción industrializada y PMP se convierte en PMP Prêt-à-porter casas”.

La construcción industrializada ya es presente

Parece extraño que en un mundo en el que la mayoría de los productos que nos rodean están industrializados (coches, teléfonos, aparatos informáticos, electrodomésticos…) estemos produciendo viviendas, que son un bien de primera necesidad, con procesos arcaicos basados, sobre todo, en procedimientos manuales.

Para Montse Pujol esta paradoja tiene los días contados: “Cuando empezamos pensábamos en la industrialización en clave de futuro. Hoy la construcción industrializada ya es el presente. El planeta nos está pidiendo cambios urgentes en la forma de construir: sistemas más eficientes, con menos consumo de agua, menos residuos, menos impacto medioambiental y más seguridad. No nos podemos permitir seguir construyendo de manera tradicional. Es demasiado costoso, lento, peligroso y, sobre todo, insostenible”.

Y, sí, parece que como sociedad lo estamos entendiendo. No solo está más sensibilizada, sino que cada vez hay más empresas que ofrecen esta forma de construir: “Cuando nosotros empezamos éramos a penas un par de empresas. Hoy, la oferta se ha multiplicado. Esto claramente marca un cambio de tendencia, pero al mismo tiempo es muy bueno para el cliente, que puede elegir más y mejor”.

“Hoy ya hemos construido más de 200 casas con nuestro sistema.”

Casas industrializadas para tener el máximo control y evitar imprevistos al cliente

Cuando Montse Pujol habla de construcción industrializada quiere dejar muy claro que se refiere al proceso de fabricación y no a producir casas en serie. “Nosotros no construimos modelos de casas. Hacemos casas únicas con un proceso de fabricación y unos protocolos que hemos estandarizado para tener el máximo control y evitar inconvenientes al cliente. Es una forma de trabajar que asegura un resultado perfecto”.

Precio cerrado, todo incluido, plazos de ejecución cortos, eficiencia energética, sostenibilidad ambiental… decantarse por las ventajas que promete la construcción industrializada no parece muy difícil: “Disfrutar de un precio cerrado o de plazos de ejecución cortos son algunas de las grandes ventajas de este sistema. Esto es así porque todo el proceso está controlado desde el principio, no hay imprevistos en la mitad de la obra que hagan saltar el precio por los aires. No sufrirás nunca por quedarte tirado a media obra porque el constructor no ha calculado bien sus costes; y no sufrirás porque la obra se alarga debido a la lluvia o, peor aún, sin saber por qué”.

“Con el sistema industrializado todo el proceso está controlado desde el principio, no hay imprevistos a mitad de obra que hagan saltar el precio por los aires”.

escalera de diseño PMP Prêt-à-porter casas

Cómo acertar en la construcción de casas industrializadas sin cogerse los dedos

Si bien elegir entre la construcción tradicional o la construcción industrializada es fácil, escoger entre varias propuestas industrializadas no parece tan sencillo: “La competencia es muy buena para el cliente y para los constructores, ¡nos hace innovar! Pero, desafortunadamente, la competencia también hace proliferar malas prácticas. Malos hábitos importados de malas formas de entender una empresa que pueden dañar las ilusiones y el bolsillo de las personas que quieren construirse una casa.”

En su opinión, se debe ir con cuidado con algunos conceptos porque a veces se utilizan de forma confusa, como ganchos para atraer clientes y hacerlos firmar, y pueden resultar muy perjudiciales para el cliente, tanto a nivel económico como emocional. “Cuando se promete un ‘todo incluido’, este ‘todo’ debería ser ‘todo’. Y sino, antes de firmar el contrato, al cliente se le tendría que explicar qué i cuánto es lo que no entra en este ‘todo’ en este precio cerrado. Porque luego no hay marcha atrás. Y esto, muchas veces se esconde o no se comunica deliberadamente por el ansia de firmar un contrato. Al final, en el mejor de los casos habrán jugado con la ilusión de aquella persona. En el peor, será un drama para el cliente, pero no para la constructora”.

“Las ganas de conseguir un cliente nunca deberían pasar por delante de la honestidad y la profesionalidad. Hay límites que nos se pueden superar”.

Aprender a comparar la construcción de casas

Volviendo al símil de un mundo industrializado, comparar un electrodoméstico o un coche parece más fácil que comparar una casa, por esto, alerta que “no se trata de comparar una vivienda, se trata de ¡comparar la construcción de una casa! Yo siempre animo a mis clientes a comparar. Pero a comparar bien. A comparar todo, no solo el precio. Comparar si incluye todas las partidas necesarias. Comparar la calidad de los materiales. Comparar la confianza que te transmite una compañía y otra. Su experiencia. Las casas que han construido. La opinión de sus clientes. ¡Es la inversión más grande de su vida!

Ejemplos no le faltan… “Me ha venido más de un cliente que decidió hacerse una casa con otra compañía que les ofrecía un precio más bajo, para decirme “cuánta razón tenías, Montse. Al final, la casa nos ha costado mucho más de que nos decían”. Y me lo decían con sufrimiento. Lamentablemente, una casa no es un electrodoméstico. Una casa no se puede devolver. Por eso es tan importante asegurarse de que el precio incluye todo lo necesario para empezar y acabar la construcción de la casa sin costes extra que después no puedas asumir, y no dejarse regalar los oídos ni la vista, porque el papel no aguanta todo, pero el bolsillo no.

Haber luchado tanto para construir y divulgar un nuevo sistema, haciendo las cosas bien hechas, hace que no pueda evitar mostrar su indignación antes estas prácticas. “Hay gente que no juega limpio, gente que considera que todo vale. Y no es justo que ensucien tan alegremente el esfuerzo colectivo de mucha gente muy profesional”.

Yo siempre animo a mis clientes a comparar. Pero a comparar bien. No se trata de comparar una casa, ¡se trata de comparar la construcción de una casa!

La fundadora de PMP Prêt-à-porter casas reconoce que el desconocimiento del proceso de construcción de una casa no juega a favor de los clientes, pero también cree que el cliente tiene que hacer un ejercicio de “mantener la cabeza fría” para que la ilusión y las ganas de hacerte la casa que siempre has soñado no debe impedirte ser muy racional en las decisiones que tomes, y tomarlas en base a certezas, no suposiciones. Las cosas no serán como crees si no tienes la garantía de que serán así”. Y nos recuerda un punto obvio, pero a menudo olvidado: “que los clientes hagan preguntas, muchas preguntas, todas las preguntas. Si no sabes si una partida está o no incluida en el presupuesto, pregúntalo. No des por supuesto que lo está”.

“Una casa no se puede devolver. Por eso es tan importante asegurarse de que el precio incluye todo lo necesario para empezar y acabar la construcción sin costes extra que no puedas asumir”.

 

Otra de las ventajas de la construcción industrializada es la reducción de plazos, considerablemente más cortos que en la construcción tradicional. Si una casa construida de forma tradicional puede tardar, tirando a la baja, alrededor de un año, con el sistema industrializado se puede llegar a reducir a 4 meses. “Sí, nosotros 4 meses, otras compañías 6, otras 5…

Hoy en día, con el sistema industrializado los plazos son muy similares, pero lo más importante de esto es tenerlos claros, porque si a un cliente le viene de un mes, este mes es muy importante. Y se debe cumplir. Si para la construcción de tu casa el plazo de ejecución es importante, búscate a alguien para quien también lo sea, y no sea solo un gancho”.

Arquitecta vocacional, empresaria circunstancial

Su formación y desarrollo profesional han marcado la filosofía de PMP Prêt-à-porter casas. Montse Pujol no se define, ni se considera, empresaria. ¿Arquitecta vocacional, empresaria circunstancial? “Soy una arquitecta que tiene una empresa. Soy técnica, no ejecutiva. Mi prioridad no es vender casas, mi prioridad es construir buenas casas.

Un aspecto muy relacionado con la calidad del producto es el cumplimiento de las normativas que exige el Código Técnico de Edificación (CTE). Y aquí también aplica una visión muy particular: “Yo entiendo que los que construyen casas quieren buscar un precio de coste muy reducido, se limiten a  cumplir la normativa y no ir más allá, ya que no están obligados a hacerlo. Pero una casa no es por 5 o 10 años, una casa es para toda la vida y esto son muchos años por delante. Por lo tanto, pienso que si nos podemos avanzar a las normativas actuales, si disponemos de los materiales y la tecnología para hacerlo, lo tenemos que hacer.

La normativa dice “x”, pero ¿si sé que hay un material que se avanza a esta normativa, no es justo para el cliente que lo incorpore ya? Esto solo tiene una consecuencia: alarga el confort, la salud y la eficiencia de nuestras casas”.

En 2012, PMP Prêt-à-porter casas gana el premio Terry Treanor Award que otorga la IPHA (International Prestressed Hollowcore Association) para el uso innovador dado al hormigón. Para Montse Pujol, este material es en gran parte responsable del confort de sus viviendas porque “ningún otro material no satisface nuestras expectativas en relación con la confortabilidad y la solidez. Nuestro hormigón ofrece una resistencia altísima (40kn) y un bienestar climático y acústico mejor que cualquier otro material”.

Montse Pujol, una mujer en un mundo de hombres, inconformista, innovadora, acostumbrada a destruir mitos en su vida y en su profesión, y con una experiencia y conocimiento de la construcción de viviendas tan sólidas que, si usted quiere hacerse una casa, antes haría bien de preguntarle cómo.

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